domingo, 25 de julio de 2010

Te extrañé. Vos sabés que sí. Tus ruidos, tus olores, tus paisajes, tu gente. Sabés que cuando volvi vi todo más iluminado? Quizás fue por el cielo sin nubes, quizás porque estaba tan dormida que imaginaba cosas. Es que había dormido todo el viaje, incómoda y apretujada, esperando verte, recorrerte. Sonrei, sola y en silencio cuando vi tus edificios. Es que allá todo era distinto. No feo, ni malo, solo distinto. Estaba encerrada en un lugar al aire libre, con lujos a los que no estoy acostumbrada. Fue lindo igual. Conocí gente, sabías? gente que te vive de otra forma, distinta a mí, pero buena, muy buena. Había de todo, incluso una invasión de buzos GAP. No me gustan, no se por qué. En fin, ya vuelvo a sentirte mia. Ahora entendés que sí te extrañé? aprovechemos, porque dentro de poco voy a querer volar de aca.

martes, 13 de julio de 2010

A veces me trabo al escribir. No es que no tengo nada para decir, todo lo contrario. Me sobran cosas. Cosas que no están ni cerca de relacionarse unas con otras, pero necesito escribirlas antes de que se me vaya todo al carajo. Antes de desbordar. Explotar, mejor dicho. Lo malo de explotar es que nada tiene que ver con nada. Salen cosas que quizás son de hace meses, pero quedan. Necesitan salir. Lo bueno y lo malo.
Gritar, eso necesito. Golpear, quizás. Mandar a todos a la mierda. Irme yo a la mierda. Callarme un poco y escuchar silencio. Desgarrarme la voz, como sea. Cerrar los puños y lastimarme los nudillos. Apretar los ojos y ver luces. No entender nada. Sentir el piso en mi espalda. Respirar agitada. ESO necesito.

domingo, 4 de julio de 2010

Bueno, con respecto a mi entrada anterior, quiero aclarar que definitivamente voy a tratar de evitar tanta paja (TANTA, algo de paja puede quedar). Es bastante frustrante y molesto no poder hacer nada porque estás hecho un idiota. Es patético. Voy a tratar de sacarme un poco la paja del cuerpo (ojo, no quiero decir que vaya a lograrlo). Ah, y lo peor es que a veces la paja me priva a mí de hacer cosas que me gustan, no solo cosas que me molestan. Definitivamente tengo que parar. Son esas cosas que te molestan pero no podés cambiar, pero TENÉS que cambiar. Ya está, me decidí: no más invasión de paja las 24 horas del día, ALGO tengo que moverme, aunque sea un poquitititititito.