domingo, 7 de marzo de 2010

Bicho de ciudad.

Miré hacia el cielo de Buenos Aires, celeste pero abrumado y tapado por los centenares de edificios que lo rodeaban. Supuse que ese día el sol ardía, pero esos monstruos de muchos pisos no me dejaban descubrirlo.
El calor aplastaba, la sombra parecía demasiado débil como para ayudarme a evitarlo. Para olivdarlo un poco, saqué mi reproductor y me puse los auriculares en las orejas. Creo que hasta sentí que éstos se desintegraban. La música se escuchaba difusa, lenta, pesada y pegajosa. Caminar se hacía casi imposible. La ropa parecía adherida a mi cuerpo. Y esos malditos edificios seguían mirándome.
En ese momento me puse a pensar que había veces que realmente odio esta ciudad, pero que también la amo. Es muy parecida a un chico, ¿no?

5 comentarios:

  1. Estoy demasiado cansada para hacer un comentario inteligente, pero esto va a ser un intento: escritura, como siempre, flawless; me gusto mucho la comparacion, pero tengo que decir: los edificios estan ahi y me miran... los chicos no!

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  2. jajajaja totalmente. amo tu blog maruchi! nos tenemos que ver antes del 22 asi nos contamos los chismes (?) y te de vuelvo la pollera. el 22 me esperás 15 minutos afuera (de todas formas seguramente llegue como media hora antes por haber calculado mal cuanto tarda el subte) y me contas como te fue. te amo!

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  3. después le decís a ine que escribe bien
    forra de mierda hija de puta!
    te amo.

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  4. Jjaja, idem arriba a Ine! Mara, escribís muy lindo! :) Me encantó. Y te juro me sentí hasta identificada. Odio esos días de calor denso en los que se te pega la ropa y no se puede hacer nada. Jeje, un besito :)

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