sábado, 13 de marzo de 2010

Apartarme los pelos de la cara se volvió una tarea difícil en el medio de ese ataque de risa. Los mechones invadían mi vista y no sabía si dirigir mis manos a ellos o a la panza, que se doblaba de tantas carcajadas.El aire me faltaba, pero no me molestaba en lo más mínimo. Prefería necesitar aire y estar en ese estado, que tenerlo de sobra y estar aburrida.
Chocaba contra todo, y cuando al fin mis pies respondían, un nuevo grito los quebraba, con una facilidad asombrosa. Parecía torpe, enormemente torpe y feliz.
De repente algo cayó a mis pies, y pude sentir que era mi amiga. La risa la había vencido a ella también. Mezcla del golpe y del estado en el que estaba, cai sobre ella. Y la carcajada no paraba.
Cuando ya parecía que habíamos agotado nuestra capacidad, respirábamos agitadas y nuestras extremidades temblaban, ella me preguntó:
-¿De qué nos reíamos?
-No se.

3 comentarios:

  1. Ay maraaaa qué linda entrada la recalcada concha de la lora! Me encanta me encanta, sos una tierna. Por qué todos pueden escribir menos yo? :'( te amo marita y nos vemos el lunes (muajaja)

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  2. jajaja increible reirse y despues preguntarse "de qué carajo me estaba riendo?" . re tierna la entrada maruchi. te amo.

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  3. Ay dios santo!! me encanta como escribís mara palazzo, como haces para que te salgan escrituras o textos tan lindos? A mí no me salen textos tan lindos, es increíble.

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