domingo, 13 de diciembre de 2009

De chamuyos y risas.

-Chau, hermosa.
Cerré la conversación conteniendo una risa llena de ironía. Camila, mi amiga, me pegó mirándome con cara de "sí sos linda, callate". Completamente tentadas, nos dejamos caer al piso y comenzamos a reir. O el chico era muy idiota, o nos seguía el juego. Durante esa hora de charla, no habían dejado de llegar y ser recibidos corazones, frases cursis e histeriqueos dignos de una princesa. Una ya es mala, pero las dos juntas nos potenciamos y podemos lograr el más peligroso duo de la historia.
Sabiendo que no teníamos nada para hacer en esa casilla, cerramos todo y nos tiramos en la cama a hablar.
-Che, posta, el pibe se enganchó en serio.
-Si ese se enganchó, yo soy la reina de Holanda-respondí- Aparte, tiene toda la pinta de flaco chamuyero... y creido.
-Bueno, sí, pinta no le falta.
-No creas lo que dice, Cami, es todo mentira. Ésto nos tiene que servir para aprender sobre chicos.
-Ajam. Bueno, dale, vamos a comer que tu vieja nos mata.
Con mucho esfuerzo, nos levantamos y nos encaminamos a la mesa, entre sonrisas, y gritos de mi mamá.

2 comentarios:

  1. Sin palabras. Escribís muy bien. Te amo♥

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  2. hola mara. hace un monton que no me paso.
    beso :)

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