miércoles, 28 de octubre de 2009

B l a n c o

El silencio del lugar era tan notorio, que hasta podía distinguirse cierto sonido molesto. Creo que el ruido de mi pensamiento era ahogado por el silencioso espacio. Despacio deslicé mi mano por el asiento blanco, igual a todos los muebles para llegar a la mesa. Por fin llegué al cuenco en el que había caramelos con papeles de todos los colores. Eran casi los únicos del lugar, todo era exageradamente claro. Tomé uno de envoltorio violeta, y comencé a desgajar a mi víctima para llegar al tan esperado dulce. En ese momento, el sonido del papel siendo arrugado suplantó al silencio, y me sorprendió lo enorme que sonaba en ese espacio.
Deleité el sabor en mi boca, que se esparcía por mi lengua, volviéndola dulce. Creo que mi imagen resultaba realmente graciosa: tenía una remera negra y lisa, con una pollera blanca con puntos rojos. Me había tirado entre los dos sillones blancos, y miraba el techo con ojos aburridos, deseando salir, incluso volando.
Por fin lo vi, su perfecto ser salió, de jeans y remera roja, para hacerme saltar de repente y poner mi mejor cara de "nolleguéhacetantotiempoynomeaburrí", aunque no creo haberla conseguido. Me tendió su brazo, y con un delicioso "¿Vamos?" me invitó a salir de ese manicomio tan blanco.

viernes, 23 de octubre de 2009

I don't wanna lose you.

El sol raspaba la línea del campo, amenzando con volver naranja a todo aquello que lo rodeaba. Cuatro risas armónicas retumbaban y se repetían desde las cuatro de la mañana, constantes y contajiosas. Ocho ojos cansados, opacados por una noche sin sueño, mostraban la diverisón de las cuatro amigas sentadas en la entrada de la casa, pegadas una a la otra, intentando no hacer ruido, y sin conseguirlo. Pelos rubios, marrones, negros y rojos se mezclaban al compás de la risa, sacudiéndose exageradamente. La más cansada del grupo observó detenidamente, con sus dos perlas grises enmarcadas por los párpados, a sus tres compañeras. ¿Por qué se tenía que terminar? Quería guardar ese momento, quedarse con el amanecer de testigo, y sus amigas de acompañantes eternas. Absorta en su nostalgia embriagante, se perdía en sus tres blancos, que la miraban intrigados. El ambiente se volvió silencioso un momento. Finalmente, la mirada volvió a cobrar vida y un nuevo chiste llenó el cielo de carcajadas.

martes, 20 de octubre de 2009

¿

El otro día fui a un baile. No, no piensen "Uh, qué suerte". Fue una mierda MAYÚSCULA. Primero, la música era horrible. Entre que no la conocía ni el flaco que vendía caramelos en la esquina, y que mientras esos grupos grababan su poco festejada canción, parecía que un tremendo tornado hubiera estado volando todo (con vaquitas inculidas)porque no se escuchaba nada, no lo graba una. Aparte, el que pasaba la música cambiaba a los 30 segundo. ¡Flaco!¡sí, vos, el supuesto DJ!¡Si vas a pasar la típica música de baile, no la cortes en el medio, chabón! Le hubiera dado una patada al muy boludo.


Después, las chicas. PFF, ¿chicas? eran más felinos esas. Iban de mano en mano de los varones (o incluso de sus amigas, patético) Movían su parte de la zona de la cintura de atrás (no se hagan los boludos, saben bien de lo que les hablo) como si al mundo les gustara. ¡GENIA! Guardá un toque la dignidad que te van a llamar tabla del uno. Lo peor es que así de levantan a todos.


Y los pibes, nonono, me callo porque dejaron todos mucho que desear. No sacan a bailar. Se hacen los machos. Son unos histéricos. Chamuyeros. DESASTRE. No son como te la vende Disney: te dicen que son románticos, dulces, y, sobre todo, que sólo quieren a una chica, no a un millón doscientos cuarentsa y tres.

Más allá de todo ésto, gracias a 7mo C y D por hacerme pasar un buen momento con amigas :) (y aclaro que no es su culpa mi falta de tolerancia y conocimiento musical/ bailar así/ de éxito con los flacos)

miércoles, 14 de octubre de 2009

Años luz.


Cometí millones de errores. Algunos enormes y otros poco importantes. Más allá de eso, son errores, nunca son buenos. No sé qué es peor, si que yo los cometa, o que los que me rodean estén constantemente recordándomelo. Ya no sé en qué ni en quién confiar. Nadie entiende que cuando me equivoco, no lo hago a propósito, es simplemente una falla. No entiendo como me mienten tanto. Lo hacen a propósito, se nota. Cómo me gustaría ser un rayo de luz y desaparecer en cuestión de segundos. Y no volver. Alejarme lo necesario para no escuchar esas voces que me duelen. Cada palabra que me golpea, y me hace desear no ser yo. Volar lejos de esas personas que me lastiman, que son más de las que me hacen bien. Y que esas chicas que me ayudan, me acompañen. Sean mi camino, sigan mis formas y no me dejen sola. Que si desaparecen, que yo lo haga con ellas. Y si yo desaparezco, me sigan. Es mucho pedir, lo sé. De pasar a ser un punto opaco a ser luz con todas las letras. Demasiado. Pero es lo único que me haría realmente bien.

sábado, 3 de octubre de 2009

Nobody said it it was easy.

¿Y qué si alguien no es como los demas? ¿Resulta que es una exigencia ser normal? Una persona que usa pantuflas en el medio de una avenida,tiene algo interesante para contar, su mundo, su vida, su exótica idea del planeta. El que posee cierta locura sana y simplemente es feliz gritando con amigos es digno de aplausos, aunque suele ganarse burlas y mirada raras. Yo que ustedes, me fijaría en esos que siempre siguen a los demás, los que con tal de encajar dejan todo atrás, y se convierten en otra persona con el mismo nombre que ella. Porque a locura que produce brillo en los ojos hay que disfrutarla, y a la persona que la contiene no dejarla ir. Si te fijás, en su pelo ves miles de ideas, risas y chistes. No te mira con los ojos, sino con la sonrisa permanente que al tiene. Al fin y al cabo, es una especie en extinción, somos todos cada vez más iguales, tenemos esa locura de querer evitar la locura, y eso nos enferma. Estamos contaminados, contaminados por la igualdad que nos imponen. La locura es poder ver más allá, algo que los otros no ven, o sí ven, pero no le ven lo placentero. Todos idénticos, aburridos, iguales. Otra, otra y otra vez. ¿Cómo no vamos a avanzar si las mismas ideas son las que nos entierran en el piso? Todos idénticos, aburridos, iguales. Cortados por la misma tijera. Soplados por los mismos vientos. Manipulados por el mismo titiritero. Ser distinto, disfrutar y ser feliz no está mal, al contrario de lo que muchos piensan.