domingo, 10 de mayo de 2009

Te ahogás en tus mentiras, creyendo que existe la posibilidad de que sean verdades. Gastás más energía sosteniendo tus falsedades que te olvidas de lo que es tu verdad, tu vida, tu realidad. Sos prisionera de cada frase inventada, esclava de tus palabras, de tus mentiras. Decir que no miento es mentir, pero decir que vos no mentís es hipocresía pura. Sustancia uniforme de verdades y mentiras, intercaladas como una mezcla homogénea, casi idénticas, y digo casi, porque las mentiras no se disimulan del todo, nunca, siempre hay algo que las delata, que las deja indefesas y sin validéz.
Incrédula la persona que te cree, al hacerlo se desmorona lentamente, y vos la dejás caer. Sensación repugnante la impotencia y momento incómodo la acusación.

1 comentario:

  1. escribís mejor que cualquier otra persona que conozca, mar. te amo.

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