viernes, 8 de mayo de 2009


Lo creas o no, cuando el sol esta rozando la línea del horizonte, salgo al balcón de mi casa y comienzo a flotar. Sí, salgo volando sin preocupación alguna, y veo a la gente como hormigas diminutas e impotentes.
Nadie lo nota, al rato mi cuerpo vuelve a caer con suavidad sobre el piso del balcón.

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