domingo, 26 de diciembre de 2010

La guitarra estaba desafinada y vos la tocabas igual. Faltaba una cuerda, eran dos de un lado, vacío, y tres del otro. Nunca supe qué notas no pudiste tocar por esa que no estaba, porque todo el oído musical que vos tenías a mí me faltaba. Yo sólo disfrutaba y cerraba los ojos con vos. Compartíamos eso: no ver. Quizás vos llegaste a alucinar la música frente a tus ojos, metida en tus párpados. Bailando y ondulando fugazmente, burlándose de tu oscuridad y negándotelo todo. No nos creas, miranos y sentinos. Viví ignorándonos, no nos duele. Siempre vamos a bailar, aunque nos espantes. Aunque te espantemos. No nos tengas miedo, sólo nos gusta mostrarnos. Somos malas, pero nos disfrutás y sonreís cuando seguimos el ritmo de tu guitarra desafinada. ¿Alguna vez nos viste la cara? La escondemos tanto que no sabemos si la reconocen. Todo se basa en la ignorancia, y en la facilidad con la que te dejás llevar. Fluir es tan fácil, si lo pensás bien, todo debajo de la piel es camino. Para la sangre, para el oxígeno y para nosotras.

martes, 7 de diciembre de 2010

Haceme el favor y apagá eso. No me niegues así con la cabeza. No me niegues así con el pelito. Es que me pega cerca de la boca y me dan ganas de morderlo. Bueno, pero apagalo. No me niegues así con los ojitos. Todos apretados y llenos de arrugas. Terco que sos. No me niegues así con la nariz, sé que vos también olés lo que yo. Y también sé que no te gusta oler lo que olés, porque los ojos se te vuelven vidrio. A mí no me gusta porque el tóxico me molesta todo adentro. No puedo mirarte si sigue prendido. Apagalo. No me niegues así con las manos, siento que me atajan, y no quiero que me atajen. Vos soltame, dale, dejame seguir así, pidiéndote por favor que lo apagues. Ese tipo es demasiado hipócrita, lo ves? Ahí, el de la tele. Se hace el interesado y sólo quiere la guita. No seas así, no hagas todo por la guita. Si lo pensás un poco te das cuenta que no es tan importante. No seas así, hacelo porque te importa, porque te interesa. Quiero que se duerma y que deje de mentirnos a todos, si sabemos todos que lo hace por plata. Ah, lo apagaste, no me había dado cuenta.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Me gustaba el sonido de sus "erres". Eran tan suaves, como el rugir de un león chiquito. Y cuando decía muchas palabras que tenían "erres" ese rugido era cada vez más amortiguado, como si me desafiara a seguirlo. Yo veía cómo hablaba y me dejaba arrastrar. Cuando estábamos juntos hablaba horas, dispuesto a llevarme a un vacío desquiciante lleno de rugidos. A veces me miraba y otras le sonreía al frente. Creo que se sonreía al imaginarme desesperada en su voz, en su mundo lleno de "erres". Llegué a pensar que hablaba sólo para volverme loca.
Sus "ces" también me gustaban. Me gustaban mucho. Sonaban con eco, parecían haber luchado para salir de la garganta. Su garganta me parecía una caja de Pandora. Una caja que nunca estuve dispuesta a terminar de abrir. Me conformé con sus "erres", con sus "ces", con sus rugires y sus leones.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Estoy sintiendo muchas cosas en la cabeza. Algunas están de más, qué se yo, pero están.
Primero: nunca va a terminar el bendito añor escolar? Porque ya me está pareciendo una ilusión óptica. Lo veo, ahí, cerca, está por llegar el final... pero no. Esta semana tengo cuatro pruebas. Dios mio, qué paja. Estamos a 3 semanas de terminar y se les ocurre SIQUIERA insinuar pruebas? Tengo planes de pasar a segundo y de tener un verano lleno de salidas, calor, licuados, playa, risas, música, mediodías perdidos y desayunos salteados. Pero no, Mara, todavía te queda un mes de levantarte a las 6. Buenísimo, no? Bailemos de la felicidad.
Segundo: No puedo estudiar. Me siento frente de una hoja, la leo y después me doy cuenta de que no me quedó nada adentro de la cabeza. Puedo tener HORAS enteras para estudiar y no me sirven, porque mi cerebro no rescata nada. A principio de año no me interesaba, pero al menos memorizaba... ahora ni eso. Tendré que sobrevivir como pueda.
Tercero: A veces me canso un poco de todo, siento todo rutinario. Me encanta quedarme en el colegio a la tarde (ah, sí, eso también me dificulta estudiar), pero últimamente estoy en una pequeña lucha interna entre irme para mirar el techo de mi cuarto o quedarme para hacer lo mismo que siempre. En parte por eso quiero verano, porque me va a dar un cachito de algo diferente.
Cuarto: a mi vida le falta ALGO. Una curva, algo diferente.
Cinco: VERANO, TE NECESIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIITO.
Seis: tengo la duda existencial de saber si el famoso "amor de verano" realmente existe. Digo, curiosidad.
Siete: "la mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver más allá" Tengo que dejar de escuchar Sui Generis tantas veces en un día.
Ocho: PAUL, ME DISTE VUELTA LA VIDA. GRACIASGRACIASGRACIAS POR EL SHOW INCREÍBLE.

lunes, 1 de noviembre de 2010

De la boca para afuera sos tan perfecta que te das miedo.
Empezá a darte cuenta de que todo eso de lo que tan orgullosa te sentís hacia afuera, tiene que pasar adentro.
Porque si no somos todos vivos.
A DEN TRO.
Metete un espejo por la nariz y ahí te quiero ver.
Mucho blá mucho blá.
Poco entenderle y buscarle significado a "blá".
"Tenés una boca para hablar, y comenzás a preguntar y conocés a la mentira"
Sui Generis, estás empezando a ser una adicción peligrosa.

jueves, 28 de octubre de 2010

¿Con cuántas cosas sentís que no podés parar? Que una vez que empezás el círculo vicioso te va a encerrar. Y lo peor (o lo mejor) es que no te importa. Es más, te encanta. Te dejás encerrar casi con felicidad, esperando con ansias volver a eso que te hace girar. Y te rodeás de eso que con lo que todos dicen que tenés que parar. Pero los otros no cuentan, ahí son solo vos y tu vicio. Mejor dicho, tu vicio y vos.

Te importa un carajo y salís del círculo. Dejás el círculo vacío, y lo que te encantaba llorando. Lo mirás con cansancio, y casi por obligación y te vas. Sin círculo y sin vicio.

viernes, 22 de octubre de 2010


Life is faster than sound.